Las espinacas frescas consumidas al tercer día de su recolección tienen menos vitamina C que las congeladas.
Este período de tiempo es fácil que transcurra, pues según estudios realizados por la International Research, el tiempo medio desde que se recolecta hasta que se consume suele estar entre los seis y nueve días, por lo que esas espinacas tendrán un escaso aporte de vitamina C.